El desabastecimiento en Venezuela originó un nuevo oficio: los profesionales de la fila  

0

Krisbell Villarroel, caraqueña de 22, es una de esas personas que viven de hacer colas desde la madrugada para comprar productos que después vende a sus clientes, quienes le pagan además por el tiempo invertido en la fila. «Todos los días hay que levantarse a las 2 de la madrugada y llamar a mis amistades para saber dónde están o qué productos irán a vender», explico a la prensa. «Ese es mi día a día. Salir de la primera cola a las 10 am y quizás irnos a otra para ver qué están vendiendo. Y pasar el día así a ver qué conseguimos. Quizás en un abasto conseguimos leche, azúcar o café, pero en otro hay harina, arroz, pañales o shampoo», relata.

Sus clientes son «personas de casas de familia que no tienen tiempo o necesidad de estar en una cola. Son empresarios, tienen su vida propia y cómo pagarle a alguien». Varios propietarios de restaurantes en Caracas aseguraron a la prensa que tienen en su plantilla a un empleado contratado exclusivamente para hacer colas en supermercados y tiendas en busca de los productos necesarios para sus cartas.

Share.

Comments are closed.