Dos familias procreadas por el fenecido artista dominicano Benny Sadel, quien murió de cáncer el pasado jueves, se disputaron su entierro, que está pautado para el día de ayer. Si su esposa Carina Batista, quien se separó de él hace más de 15 años, y Ana Rosa Jiminián, quien convivió con el cantante por los últimos 17 años, no se ponen de acuerdo, su sepultura será suspendida hasta que un juez determine a quién darle la razón para enterrarlo en Nueva Jersey o la República Dominicana. La viuda, además contrató los servicios para su velatorio en la funeraria Ortiz, situada en Broadway en la calle 190, en el Alto Manhattan, por un costo que ronda los 10 mil dólares. Mientras que Batista, alegando su status de esposa, quiere llevárselo para Dominicana, teniendo un costo de aproximadamente 4,300 dólares. En la misma funeraria se originaron discusiones.
Dos familias se disputan el entierro de Benny Sadel
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