La Cuarta Sala de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional admitió una acusación interpuesta por el empresario Celso Marranzini contra el comentarista radial Rosendo Tavárez, el ingeniero Fernando Santos Bucarelly y la empresa GTB Radiodifusores (Z-101). A través de sus abogados, Marranzini elevó una instancia de acusación con constitución en parte civil al considerarse difamado. De acuerdo con Marranzini, los pronunciamientos difamatorios en perjuicio de su persona se produjeron mientras los imputados realizaban comentarios sobre una auditoría de la Cámara de Cuentas hecha a la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) del año 2010.
El pasado año, el empresario demandó a la Z-101 y al comentarista Alvaro Arvelo hijo por infracciones similares. Arvelo terminó retractándose a través de un espacio pagado en Diario Libre y con la lectura de un documento durante una semana en la estación radial, con lo cual la demanda fue retirada por Marranzini. Asimismo, la Z-101 pagó al empresario parte de los gastos legales en cheques que fueron entregados por Marranzini a instituciones caritativas como donación.