Las Pruebas Nacionales que se aplican en el sistema educativo dominicano desde hace 20 años, evidencian debilidades en la calidad de la enseñanza, pero han sido escasas las políticas implementadas para corregir las constantes deficiencias que reflejan estas evaluaciones.
“Hemos logrado avances en cobertura, pero la calidad sigue siendo un desafío”, considera Ancell Scheker Mendoza, al señalar que las pruebas nacionales son una herramienta para evaluar los aprendizajes de los estudiantes, y por tanto, un indicador de la calidad del sistema educativo dominicano.
La propia directora de pruebas nacionales piensa que “aunque no hemos tenido mejoras significativas, creo que estamos en un proceso, y vamos a ver este año cuando hagamos los análisis comparativos como ha sido ese progreso, todavía no sustantivo, pero ver si tenemos una tendencia hacia ir mejorando a través de los esfuerzos que ha hecho el sistema.
Las Pruebas Nacionales tienen un doble propósito: promoción y certificación para los estudiantes y un fin diagnóstico de dar información y retroalimentar el sistema educativo, pero, Scheker Mendoza reconoce que “sigue siendo un desafío el que usemos la información para la toma de decisiones”.