Un informe dado a conocer por la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) pone en evidencia la mala gestión que hacen las distribuidoras de electricidad (EDES) de los circuitos 24 horas, que son aquellos que por su bajo nivel de pérdidas deben recibir energía sin interrupciones, a menos que no haya alguna eventualidad.
Las estadísticas establecen que el criterio mediante el cual se determina que un circuito cumple con los requisitos para no recibir apagones no son respetados por las autoridades al frente de las distribuidoras, lo que se convierte en una de las variables de mayor ponderación en el déficit que afecta al sector eléctrico y que cada año le cuesta al Estado más de US$1,200 millones. En 2012 el subsidio finalizó en US$1,288.9 millones.
Estos datos también contrastan con el 15% que el Plan Integral del Sector Eléctrico le asigna a la gestión de las distribuidoras. Alrededor de 1.2 millón de usuarios, de alrededor de dos millones que hay en la base de datos de clientes, no paga el servicio. Los datos también revelan que la cantidad real de circuitos 24 horas son 64, aunque aquí no están las subdivisiones que realizan las empresas para determinados residenciales y sectores con niveles de pérdidas inferiores al promedio del circuito.