La agencia de noticias estadounidense The Associated Press (AP) denunció que por lo menos veinte de sus periodistas fueron espiados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, y calificó el hecho como una «intromisión descomunal y sin precedentes». El hecho tendría que ver con la revelación de la agencia sobre una operación de la Agencia de Investigación (CIA) en Yemen para abortar un plan terrorista.
Según la agencia, los registros obtenidos por el Departamento de Justicia incluyen las llamadas hechas desde los teléfonos de trabajo y personales de reporteros, desde los números generales de las oficinas de AP en Nueva York, Washington y Hartford, Connecticut, y desde el número principal de AP en la sala de prensa de la Cámara de Representantes, según los abogados de la compañía. No está claro aún si los registros también incluyeron las llamadas realizadas a esos teléfonos o su duración. En total, el gobierno obtuvo los registros de más de 20 líneas telefónicas asignadas a la AP y sus periodistas en abril y mayo de 2012. No se conoce el número exacto de los periodistas que usaron esas líneas telefónicas en ese período, pero más de cien periodistas trabajan en las oficinas cuyos registros telefónicos fueron solicitados, en una amplia gama de noticias sobre el gobierno y otros asuntos.