La falta de sincronización de los servicios de electricidad y agua potable constituye un dolor de cabeza para gran parte de la población; se quejan de que cuando llega el agua no tienen electricidad, y viceversa. Las interrupciones eléctricas y la falta de agua potable son los dos principales problemas que encaran los barrios de la capital y pueblos del interior. Aunque el suministro de agua ha experimentado mejoría en muchos sectores de la capital, producto de que las presas han aumentado su caudal con las lluvias de las últimas semanas, el servicio eléctrico continúa precario.
Moradores de los diversos sectores se quejan de que están confrontando inconveniente para abastecerse de agua potable porque cuando se la envían no hay electricidad para conectar las bombas y llenar sus recipientes. Aunque la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) y la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) anunciaron que trabajan para enviar al mismo tiempo los dos servicios a la capital, la gente está esperando con ansia la promesa.