Proviene de la palabra pleplismo, que es una terapia extraordinaria, para algunos casi mística. En donde resulta grato que es pasarse horas y horas diciendo tonterías y/o escuchando asuntos sin importancia. Esto constituye una de las grandes satisfacciones humanas. La plepla nos hace libres, nos desinhibe, nos convierte en seres silvestres, naturales, nos regresa a la niñez o nos acelera a la vejez.
Ejemplo: hoy deberíamos juntarnos a hablar pleplas y olvidarnos de tantos problemas….