“Hasta que no escuchemos a los árboles y a los ríos hablar; hasta que no veamos a los árboles como parte de nuestra familia; hasta que no sensibilicemos nuestros corazones el planeta sufrirá las graves consecuencias de los malos habitantes que destruyen a la naturaleza”. Esa es la voz del merenguero Sergio Vargas, quien advirtió ayer sobre la desforestación que sufren las lomas de Villa Altagracia, donde -como hijo de esas tierras- se ha convertido en un vigilante y protector de sus recursos naturales.
Al celebrarse hoy el Día Mundial del Medio Ambiente, Sergio invita a los dominicanos a cuidar de los árboles y ríos que, según sus palabras, son la médula espinal de la isla. Desde que su voz encontró espacio en los medios de comunicación “El Negrito de Villa”, como se hace llamar, se convirtió en la voz de su tierra natal: Villa Altagracia, y en el denunciante de muchos problemas que afectan a la comunidad, en especial la desforestación.
Es así que con sus propios recursos, que genera tocando merengue, se ha convertido un guardián y vigilia de la cuenca del río Isabela, el afluente que más agua aporta al río Ozama. “Este es un lugar de muy difícil acceso, y quizás por eso el Ministerio de Medio Ambiente no cuente con los recursos para cuidar esas lomas.”, comentó.