A continuación daremos algunos consejos para aquellos padres que inscriben a sus hijos en algún deporte, específicamente en el fútbol que se está jugando mucho en el país.
- El fútbol es un juego; permite que tu hijo lo disfrute Si tú no has tenido las facultades suficientes para llegar a ser Messi, tu hijo no está obligado a serlo. Acompáñalo a los entrenamientos y a los partidos para que juegue con sus amigos. Evita preguntar cuando termine de hacer su deporte favorito : “¿Cómo terminó el partido. Has ganado?” Mejor pregunta“¿Te has divertido? ¿Has aprendido algo nuevo?” No es necesario que lo presiones, cada niño aprende a su ritmo. Agobiarle nunca será una buena idea porque convertirás el juego en un ejercicio estresante para él.
- Nunca pierdas la calma; ni en la victoria ni en la derrota No vale la pena celebrar una victoria del equipo de tu hijo como si fuera la Champions ,ni hacer un drama de una derrota. Ellos seguramente se habrán olvidado del resultado a los diez minutos de terminado el partido. Recuerda que en el fútbol base el resultado es lo menos importante.
- Valora el entorno, no el estatus de la escuela Lo más importante es, como decíamos antes, que tu hijo sea feliz en un entorno que le haga crecer como deportista y como persona. Si el la escuela que has elegido para que haga deporte cumple con esas premisas, ¿qué más dará si tu hijo juega en club importante , o desconocido, o si puede aspirar a ganar algún título?
- Respeta las decisiones del entrenador El niño necesita unas referencias; y el entrenador es de una de ellas. Él es el que decide cuantos minutos juega tu hijo y la posición que debe desempeñar en el campo. Cuando acudas a ver un entrenamiento o un partido, tu hijo sólo debe escucharte cuando le animes a él y a sus compañeros. Las indicaciones técnicas sólo las debe dar el entrenador. Si el niño escucha a su padre y a su entrenador durante un partido y los consejos son contradictorios: ¿A quién debe atender? Será un lío tremendo para él.
- Respeta a los compañeros de tu hijo Los compañeros de equipo de tu hijo son sus amigos, no sus rivales. No compite con ellos por un puesto en el equipo, ellos juegan juntos para divertirse y conseguir un bien común. Si cuando vas a verle jugar haces comparaciones entre ellos o gritas diciendo que tu hijo es mejor que un compañero te estarás equivocando gravemente. Y estarás generándole un problema a tu hijo.
- Cultura del esfuerzo, no del resultado Si tu hijo está aprendiendo, se esfuerza en cada entrenamiento o en cada partido, el resultado no tiene ninguna importancia.
- Castigado sin ir a entrenar Cuando avanza el año escolar y los niños reprueban alguna asignatura, es habitual que los plantillas de las escuela de fútbol se queden con pocos jugadores, porque hay muchos niños castigados. Y si no es por este motivo, es por mal comportamiento en casa. Pero lo que los padres no entienden es que castigando a su hijo sin ir a entrenar o a jugar están castigando también a sus compañeros porque el fútbol es un deporte de equipo. Hay otros castigos; como no ver la tele, no usar el vídeo juegos, ni el teléfono celular…. Y seguro que mucho más efectivos.