En la imagen se ve a la cantante, de 46 años, bajando de un avión con una cintura y unos brazos más estrechos de lo habitual. Es cierto que Carey luce distinta en otras fotografías recientes, como en un concierto que dio el pasado 2 de julio en Nueva Orleans, Estados Unidos, donde apareció en el escenario con su habitual figura. El brazo derecho de la intérprete, que siempre ha sido una mujer de curvas, se ve más fino, pero el izquierdo es inexistente.
