La sucesión de hechos delincuenciales que han estremecido varias localidades del país en las últimas semanas vuelven a poner en jaque a las instituciones llamadas a garantizar la seguridad ciudadana, que ven desafiada su autoridad con una creciente ola de atracos y robos. En sólo una semana, dos entidades bancarias del Gran Santo Domingo fueron asaltadas a plena de luz del día, ocasionando la muerte a un vigilante de seguridad privada y el despojo de más de RD$3 millones. Mientras que, el pasado viernes, dos sujetos a bordo de una motocicleta asaltaron una estafeta de cobro de la telefónica Claro en la provincia de Hato Mayor, cargando con RD$120 mil y dejando maniatado al encargado. En tanto que, este sábado, delincuentes encañonaron al “valet parking” o guarda llaves de un restaurante en el sector Naco y lo despojaron de 17 llaves de vehículos y celulares, y posteriormente emprendieron la huida.