María Castillo dirigirá la puesta en escena de “Un tranvía llamado Deseo”, la obra cumbre de Tennessee Williams, que subirá a escena del 17 al 19 de octubre próximos en la Sala Máximo Avilés Blonda del Palacio de Bellas Artes, bajo la producción de Fidel López. La obra teatral, que ganó un Pulitzer en 1948, se alzó con cuatro Oscar cuatro años después con la versión cinematográfica que catapultó a Marlon Brando, de cuyo fallecimiento hicieron 10 años el pasado 4 de julio.
Acerca de la puesta en escena que lleva adelante, Maria Castillo manifestó que para ella “es importante que la obra se mantenga fiel a la época”. “Eso influye mucho en el estilo de actuación. Son textos, con los cuales los actores trabajan poco. Se trata de un texto monumental. Hoy se habla menos y hay un manejo diferente del simbolismo que tiene esta obra, y toda esa intensidad y exacerbación de pasiones, que caracteriza a Tennessee Williams, y que se hace cada vez más difícil de encontrar sobre el escenario”.