En busca de una respuesta a la contaminación y la gran cantidad de vehículos que la congestionan, la capital francesa se prepara para dar un gran golpe a la cátedra en materia vial. Esto porque mientras otras urbes se esfuerzan en construir nuevas autopistas que permitan a más automóviles circular a mayor velocidad, Paris restringirá el paso de los carros a sólo 30 kilómetros por hora.
La medida ha sido propuesta al concejo por su recién electa alcaldesa Anne Hidalgo, indicando que a excepción de unos pocos ejes viales -cuyas velocidades oscilarán entre los 50 y 70 km/h- en el resto de las calles parisinas no se podrán superar los 30 km/h. La idea no es nueva. Desde hace años París viene tomando medidas para desincentivar el uso de automóviles particulares, como una estricta restricción vehicular que deja diariamente fuera de las calles a casi la mitad del parque automotriz, sumado a un fortalecimiento del servicio de transporte público y de bicicletas, bajo el cual incluso es gratuito su uso durante los fines de semana.