El director de la última entrega de la saga “X-Men”, Bryan Singer, fue denunciado por presuntamente haber abusado sexualmente de un menor en 1999, según hizo público ayer el querellante. Michael Egan afirma que Singer se aprovechó de su posición y poder en la industria del cine para abusar de él después de haberle drogado, dado bebidas alcohólicas y amenazado, lo que le ha provocado “lesiones emocionales y psicológicas catastróficas”.
Singer negó, a través de sus abogados, las acusaciones, las que calificaron de basurdas” y “difamatorias, y las que dijeron que “no tienen ningún fundamento”. Poco después de llegar a Los Angeles, donde quiso abrirse camino en la industria del entretenimiento, Egan empezó a ser invitado a fiestas. En una de ellas “me pusieron drogas en mis bebidas, me desparramaron bebidas alcohólicas en mi garganta”, relató el querellante en una rueda de prensa en Los Angeles.