Desde 1791, poco tiempo para el Planeta pero muchos años para la humanidad, luchamos por los arrumbados Derechos femeninos. Llegó la primera Declaración de los Derechos de la mujer y la ciudadanía, en Francia. Con ella se planteó la emancipación femenina y su igualdad con el hombre en derechos políticos, en igualdad jurídica y legal y sufragio universal , según los principios de la Revolución francesa. Un incendio, en 1911, en una fábrica de camisas en Nueva York en que murieron mujeres, hizo visible la necesidad de legislar sobre sus derechos laborales.
Una semana antes se había celebrado el primer Día internacional de la mujer trabajadora, decretado en Copenhague el año anterior a iniciativa de Clara Zetkin, en Austria, Alemania, Dinamarca y Suiza; la fecha asignada fue 8 de marzo. Derecho al trabajo, a la Formación profesional, a la no discriminación laboral, derecho al voto y a ocupar cargos públicos, eran las proclamas y la lucha. Cuestiones tan comunes como planificación familiar y uso de anticonceptivos artificiales, diferencia entre sexualidad y reproducción, maternidad libre, procreación consciente, tuvieron cauce también en las luchas. Desde entonces fuimos consiguiendo derechos. Desde entonces somos libres y responsables de nuestras vidas.
Sabemos que somos más de la mitad de la población mundial.
Sabemos de todos nuestros derechos y que no nos quedaremos en casa mientras podamos ejercer nuestras profesiones.
Sabemos y ejercemos, muchas veces, nuestro derecho a no ser madres involuntarias.
Sabemos que somos las únicas que podemos dar vida y hacerlo cuando nos plazca.
Sabemos que somos invencibles en todo y que nada se interpone en nuestros caminos si así nos lo proponemos.
No es por feminismo ni nada de eso, deseo que HOY en día no haya esa desigualdad con las mujeres, que sin miedo a exagerar, somos heroínas. Prueben levantarse temprano a preparar sus niños, prueben llevarlos a clase con amor, prueben hacerse cargo de su esposo, prueben ir a trabajar todo el día y volver en la noche con una sonrisa a atender la familia, prueben todo eso y luego besen a las mujeres de su casa. ¡Feliz día heroinas!