El abogado asegura que fue «difamado» y pide que la película «sea retirada de los cines». Dice que dañó su reputación profesional. Como compensación, pide la suma de 25 millones de dólares, debido a que «lo hicieron ver como “un criminal, consumidor de drogas, degenerado, depravado, y/o carente de toda moralidad o ética», expresó.
Aunque en la película su personaje se llama de otra manera (Nicky ‘Rugrat’ Koskoff) él asegura que no dio permiso «para usar ninguna semejanza a su identidad real», explicó. En su demanda, critica la película por burlarse de su tupé en una «forma atrozmente ofensiva», y agrega que «dañó permanentemente» la reputación profesional y personal de Greene al retratarlo como «un criminal y consumidor de drogas con tendencias misóginas».