Un total de 620 policías han sido cancelados, puestos en retiro, y otros traducidos a la acción de la justicia penal desde el año pasado y durante las gestiones de los generales José Armando Polanco Gómez y Manuel Castro Castillo, quienes apartaron los agentes por faltas graves y muy graves. Los hechos van desde proteger a narcotraficantes o hacerse miembros del negocio de las drogas; asesinar a personas indefensas, robos y atracos con el arma de reglamento, estafa, asociación de malhechores y feminicidios en contra de sus esposas o exparejas.