Desde hace mucho tiempo se está intentando solucionar un gran problema a la hora de enviar información por Internet: Una vez enviada, no hay mucho que se pueda hacer para evitar su permanencia en la red de redes. Varias aplicaciones de mensajería para móviles han estado trabajando en ese punto para permitir que el creador del mensaje pueda eliminar el contenido del servidor y del destino cuando lo considere necesario. Para esto se ha lanzado una aplicación llamada SecretInk (tinta secreta), que permite que los mensajes enviados por email o SMS puedan autodestruirse, funcionando dentro de cualquier sistema compatible con la extensión de PowerInbox, empresa responsable por el sistema.
SecretInk
0
Share.