El procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, informó que se están tomando medidas para evitar casos que generen confusión en asuntos de decomisos de drogas, como lo ocurrido con la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), que dio cuenta de la incautación de 222 paquetes de una sustancia que se presumía era cocaína, en un rejón de gallos en Azua, que luego de un análisis se determinó que no era droga.
El jefe del ministerio público declaró que las autoridades antinarcóticos trabajan con muchos casos de “tumbes” que después se determina es drogas falsa, en cuyos casos entiende esta debe ser primero analizada por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), antes de darse a conocer los resultados.