Militares y civiles iniciaron ayer en esta zona el cierre de la frontera con la colocación de una empalizada en unos dos kilómetros, para evitar el cruce de ilegales, así como de burros, caballos, chivos y otros animales.
La labor fue encabezada por miembros de la Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront), con la finalidad de hacer un cierre total de la frontera en una extensión de dos kilómetros con alambres de púa y postes, a fin de evitar acciones contra los militares dominicanos, debido a los acontecimientos de los últimos días, donde guardias han caído producto de agresiones de haitianos y dominicanos. La medida, según informó una fuente del Cesfront, busca principalmente contrarrestar el cruce ilegal diario de haitianos por la frontera.