Toyota paraliza parte de su producción en Japón por el desplome de la demanda. La parada temporal afecta a siete líneas de producción en cinco de sus plantas en Japón, todas ellas destinadas al mercado exterior, y se extenderá en principio hasta el próximo 15 de abril, informó en un comunicado el fabricante nipón. La interrupción, que también incluye a las instalaciones de Toyota en Aichi (centro de Japón), donde el gigante nipón tiene su base de operaciones, supondrá un recorte en su producción de unas 36.000 unidades. La decisión del mayor fabricante nipón del motor va en línea con la que han tomado sus competidores Nissan, Mitsubishi, Honda y Suzuki, que han paralizado parcial o totalmente su producción doméstica.
El alcalde de Santiago, Abel Martínez pidió a la población no comprar mascarillas ni guantes en las calles, indicando que contienen “un alto nivel de contaminación”. Aseguró que algunos vendedores “lo adquieren de los hospitales luego de que son desechados”. “Esa venta de mascarillas en los semáforos, es un peligro público eso protege menos de un uno por ciento. Puede que probablemente estén contaminadas, hay que prohibirlo y recoger a esa gente”, expresó Martínez a través de un video colgado en su cuenta de Twitter, en donde ordenó la incautación de los mismos.
Delincuentes quieren hacer su “agosto” durante la entrega de ayudas. Al escuchar el anuncio de las ayudas los miles de padres y madres que no tienen un empleo fijo y viven del llamado “chiripeo”, sintieron un gran alivio. Sin embargo, esto ha sido eclipsado en algunos barrios de la Capital, debido a que cuando llega el personal que entrega las fundas con los alimentos se ven en la obligación de tener que retirarse del lugar porque los delincuentes quieren hacer su “agosto”, impidiendo que lleguen a su destino final. Entre los sectores que han vivido la amarga situación están Villa Duarte y Katanga, Los Mina. No ha valido la estrategia utilizada por el personal que entrega las ayudas para que llegue a los hogares, pues se aparecen de madrugada para tratar de hacer la entrega de manera ordenada y tranquila. No obstante, desde que los desaprensivos huelen que empiezan a entregarla se aparecen sembrando el desorden y el terror, hasta el punto de que el personal se tiene que marchar del lugar sin poder hacer su trabajo.
Vemos un tweet de José Paliza que dice lo siguiente: “En Farmacia Carol, una mascarilla N95 cuesta $RD254; el gobierno las contrató con sus suplidores hasta a RD$1,000-por unidad- (4 veces más caras). ¿?” https://twitter.com/JosePaliza/status/1246053629863366658?s=20
Otro tweet que nos llamó la atención fue el de nuestra querida Betsabé Estepan, que hace una pregunta bastante válida: “¿Alguien podría explicarme el tema de las mensualidades escolares en estos meses? como se sabe si ese colegio se acogió al fema, los padres no se enteran y no les aplican descuento? Gracias por la ayuda.”