Un Boeing 757 de la compañía Jet2 se dirigía el lunes desde la ciudad inglesa de Manchester a Funchal, Madeira (Portugal) cuando el piloto que se encontraba al mando de la aeronave comenzó a sentirse mal y terminó desmayándose. Al ver lo terrible de la situación, un integrante de la tripulación anunció a los pasajeros lo que sucedía y consultó si había algún piloto entre los 235 pasajeros. Por fortuna, un piloto de Jet2 -de quien no trascendió su identidad- se encontraba en el avión porque volaba a Madeira para comenzar sus vacaciones. A pesar de que lo que ocurría parecía sacado de la escena de una película, todo era completamente real. Es por ello que las alarmas se activaron sobre las 10:20 a.m. hora local y se cerró una pista de aterrizaje en el aeropuerto de la ciudad portuguesa de Oporto hasta las 11:00 a.m. para que se pudiera realizar el aterrizaje de emergencia.
Un 37 % de los conductores evaluados en el segundo punto de revisión de alcoholemia, dio positivo a la presencia de alcohol en su organismo, después de una prueba inicial cualitativa realizada por la Unidad de Alcoholimetría de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT). En total, se evaluó a 93 conductores de manera aleatoria, resultando que 34 reflejaron presencia de alcohol en el organismo en la prueba inicial cualitativa o de tamizaje, mientras que los 59 restantes dieron negativo, en el operativo llevado a cabo en horas de la noche del pasado viernes 23 de agosto en la avenida Abraham Lincoln. De los 34 conductores cuya evaluación cualitativa arrojó presencia de alcohol en el organismo, en una segunda prueba cuantitativa o de evidencia, 13 resultaron con un grado superior al permitido por la Ley 63-17, que es 0.25 mgr/l en el aire espirado, lo que equivale a un 62% del total; mientras que 16 conductores ( 38 %), dieron niveles por debajo del legalmente establecido en esa segunda prueba, por lo que pudieron marcharse hacia sus respectivos destinos.
Padres de estudiantes de colegios ubicados en el ensanche Naco ponderaron como una medida positiva los cambios realizados en vías de ese sector, al ser entrevistados a propósito del inicio del año escolar. El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), realizó la consulta durante una jornada de sensibilización ciudadana y educación sobre los cambios viales en centros educativos de esa zona del Distrito Nacional, donde los entrevistados manifestaron que hay más seguridad vial y menos taponamientos. Para Wilfredo Reinoso, “todos sabemos que al principio los cambios generan incertidumbre y muchos se rehúsan a esas transformaciones porque piensan que no traerán soluciones, no sabiendo que la causa principal del caos vehicular es la falta de educación, pero después ven los resultados positivos y se adaptan. “Tengo que buscar a una de mis hijas en otro colegio y puedo observar los beneficios que estos cambios han generado, porque ahora lo puedo hacer más rápido ahorrando tiempo y combustible”. Por otro lado, Rosanna Patricio dijo que siempre y cuando sea para mejorar el tránsito estos cambios son importantes, debido a que donde hay colegios se debe buscar una salida para que los vehículos fluyan más rápido y disminuyan los tapones.