– Mucha gente (familia, amigos, clientes…) llaman o escriben diciendo que su Whatsapp no funciona porque su teléfono tiene problemas. Esto muestra que la gran mayoría no está constantemente leyendo en las otras redes (Twitter, por ejemplo) sobre el asunto, de forma que piensan que se trata de un problema local (de su ciudad) o incluso personal (de su propio móvil).
– Las visitas a los vídeos de youtube que tratan sobre “cómo ver fotos en Whatsapp” o “por qué mi whatsapp no funciona” comienzan a recibir miles de visitas y comentarios: Esto indica que es Youtube uno de los principales canales “de ayuda” a dónde se accede cuando el resto del mundo digital comienza a dar problemas.
– Aparecen cientos de noticias en Internet con un titular llamativo del tipo “Whatsapp no funciona y sabemos el motivo”, pero con un contenido vago: ni explica el motivo ni se dan más detalles. Eso indica que el mundo del periodismo tiene un problema serio en el tema credibilidad.
– Telegram se frota las manos: miles de personas se instalan Telegram para salir del paso, aunque dejan de usarlo cuando Whatsapp vuelve a la normalidad. Lo usarán de nuevo en la próxima caída, de eso no hay duda.
La dependencia de esta plataforma de comunicación es preocupante, pero lo es más saber que la infraestructura de Facebook no es tan sólida como debería ser… y si, tomamos 3 llamadas para que nos digan qué hicieron con sus vidas ayer mientras estas plataformas estaban chuecas?