Deberíamos implementar esta idea: la Ciudad de Nueva York buscaría multar personas mientras camina escribiendo en celular
El 78.5% de los accidentes automovilísticos graves y mortales que ocurren en esta ciudad involucran a peatones que se distraen con sus teléfonos celulares mientras caminan y por eso el alcalde, Bill de Blasio, buscaría multar esas personas. En los vecindarios dominicanos de Washington Heights e Inwood, en el Alto Manhattan, al igual que en otros de la Gran Manzana, es frecuente ver personas practicando esa modalidad. “Accidentes de tránsito con autos, ciclistas, robos, tropiezos y caídas son algunas de las consecuencias más típicas al caminar distraído, con la mirada concentrada en la pequeña pantalla del celular y a eso hay que buscarle solución definitiva”, dijo el alcalde. Afirmó que su administración todavía no tenía ninguna política al respecto, pero que sentía que ello se había convertido en un problema en las calles y estaciones del Metro de la ciudad, poniendo su vida en peligro y de los demás.
“En cualquier caso, la medida no sería fácil de aplicar, dada la gran cantidad de peatones que deambulan en las calles de NYC”, precisó.
Hugo Álvarez Pérez, defendió hoy el reciente reajuste salarial aprobado por el pleno de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana (CCRD), el cual contempla incrementos mensuales entre RD$73,500 y RD$65,793.
El presidente de la Cámara de Cuentas dijo que el aumento realizado es legal, ya que se ampara en la resolución del pleno del o5 de noviembre del 2013, que aprueba una política salarial para el personal. “No fuimos nosotros fue una resolución del 05 de noviembre del 2013 del pleno anterior que ordena anualmente revisar las políticas salariales e indexar los salarios”, explicó Álvarez Pérez. Asimismo, justificó el aumento debido a que “desde el 2014 no se hacia un aumento, nosotros ya habíamos perdido muchos técnicos y habíamos tenido algunos casos de indelicadeza precisamente por los bajos salarios”. Indicó que el aumento fue realizado para todo el personal con el mismo porcentaje, dependiendo de la indexación de salarios que dependen de la inflación y otros índices que otorga el Banco Central.
Los problemas no son nuevos, en las provincias fronterizas, entre dominicanos y haitianos, pero siembre surgen nuevas ideas de posibles soluciones al problema, como la construcción de una carretera a lo largo de la frontera que le permita a las autoridades tener una mejor y mayor vigilancia y control de quien entra por tierra al territorio dominicano.
La sugerencia la hace el representante de la provincia de Independencia, en el Senado de la República, Juan Orlando Mercedes. El legislador justifica su petición al Gobierno, alegando que esa carretera facilitaría que los militares puedan patrullar a lo largo de toda la frontera ya que las provincias fronterizas se comunicarían a través de esta vía. Otra propuesta que surge a propósito de los conflictos fronterizos es que el país procure firmar un tratado de extradición con Haití, para así facilitar que los ciudadanos que cometan algún delito de uno u otro lado de la frontera puedan ser reclamado para que paguen por el delito, en el país que lo cometieron. El tratado permitiría que tanto Haití como la República Dominicana puedan acudir a los organismos internacionales, en caso de incumplimiento por alguna de las partes. Hasta ahora, según los senadores Dionis Sánchez (Pedernales), Adriano Sánchez Roa (Elías Piña) y Sonia Mateo (Dajabón) lo que sucede es que los haitianos son protegidos por sus autoridades.
El Teleférico de Santo Domingo solucionará un problema en el transporte aportando ahorro para los usuarios, que se evidenciará no sólo en la reducción de los pasajes, sino en el tiempo de traslación. Sin embargo, también trae consigo un tema que queda inconcluso para los residentes de Gualey, en el Distrito Nacional, quienes están a la espera de una respuesta ante el desalojo de algunas de sus viviendas.
Los ojos de Felipe Vinicio Díaz, morador del sector Gualey próximo a la estación del Teleférico, cercana a la parada Eduardo Brito del Metro de Santo Domingo, se llenaron de ilusión al ver la llegada de extraños con cámara fotográfica en manos y una grabadora. Felipe vio una oportunidad para desahogarse. Su primera reacción fue contar sus penurias. Se acercó sin miedo, con esperanza de ser escuchado y con insistencia pedía que le tomaran fotografías a la zona para que posteriormente estas sirvieran como evidencia.