Se trata de una tecnología basada en el “estacionamiento colaborativo“, una técnica que ya está probándose en las calles de Milton Keynes, en el Reino Unido. La idea es que se genere un mapa “crowdsourcing” con aportaciones individuales de plazas libres de estacionamiento, específicamente en parkings, aunque podría ampliarse a otras zonas.
Christian Ress, supervisor de Conducción Automatizada en Europa del departamento de Investigación e Ingeniería Avanzada, es uno de los responsables del proyecto, donde Ford es uno de los partners. El proyecto ha sido patrocinado por el gobierno británico con un presupuesto de 22 millones de euros, y quieren que sea posible llevar las tecnologías de vehículo conectado y de conducción autónoma del circuito de pruebas a las calles. Su funcionamiento es sencillo: se usan datos de los sensores de estacionamiento de los vehículos que están utilizando el parking, informando en el mapa las plazas que están libres e incorporando datos de los propios sistemas de seguimiento de los parkings y garajes.