La huelga “número 42” en 20 años de lucha por la carretera Hato Mayor -Sabana de la Mar, se desarrolla desde anoche con el derribo de árboles, postes del tendido eléctrico y quemas de neumáticos en varios puntos de la vía
La protesta es organizada por el Comité por la Moral y la Paz de Hato Mayor, que dice no se detendrá en su lucha por la construcción de la obra, que potencializará el desarrollo turístico de la zona. La obstrucción de la vía afecta las actividades agrícolas, del transporte y escolares en más de 20 comunidades comprendidas en los 45 kilómetros de extensión de la destrozada vía. El derribo de varios postes del tendido eléctrico dejó desde la 1:00 de la madrugada de hoy a los municipios de Hato Mayor del Rey, El Valle y Sabana de la Mar sin el servicio eléctrico. La protesta es más acentuada a la altura de los kilómetros 12, 18 y 25, donde se han derribados gruesos árboles que impiden desde anoche el tránsito de vehículos. El diputado del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Cristóbal Venerado Castillo Liriano, aprovechó la protesta para denunciar que unos RD$220 millones que estaban destinados a la continuación de los trabajos de construcción de la carretera Hato Mayor-Sabana de la Mar y Hato Mayor-El Puerto, fueron desviados a otro lugar por parte del ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo. “Es una práctica recurrente en Gonzalo Castillo cuando se trata de obras a ejecutar en Hato Mayor”, dijo el congresista.
Queremos leer parte de un articulo publicado por Nexcy de León en el Periódico HOY titulado “En el Robert Read la muerte hace lo que le da la gana”.
En el hospital infantil Robert Read Cabral los especialistas tardan dos y tres semanas para ver los niños, niñas y adolescentes internados que se agravan o mueren sin que, en la mayoría de los casos, se diagnostique la enfermedad que los llevó al centro asistencial. Esa situación ha convertido el hospital, otrora ejemplo de buenas prácticas médicas y consagrados expertos en las enfermedades infantiles, en un centro de angustia y estupor de madres y padres sin dinero para tratar sus hijos en clínicas donde consultan los mismos doctores que laboran en el Robert Read, pagados con los impuestos ciudadanos. Madres y padres cuestionan por cuál razón sus hijos reciben una atención médica precaria; cómo es posible que los niños tengan que agravarse para que sea cuando el especialista aparezca y entonces haya que llevarlos a centros privados a hacerles una sonografía, un doppler, una resonancia magnética, una tomografía o salir a buscar sangre porque el hospital carece de medios diagnósticos y prácticamente de todo lo que se requiere en un centro de salud. ¿Qué pasa con los equipos, medicamentos, alimentos y mobiliario que se anuncia, se publica, se cantaletea y se repite que dizque se suministran y se donan al Robert Read Cabral, calificado con supina jactancia como el mejor de la región? Luis, de 14 años, y José, de 6 años, internados por fiebres entre 39 y 40 grados debieron hacer crisis de muerte antes que un especialista se dignara ir a verlos. Cada día los padres preocupados porque sus niños no presentaban mejoría pedían que los viera un especialista; cada día recibían del Residente de la Sala la misma respuesta: “es que los cultivos no dicen nada”. Publicaremos el enlace para que lo puedan leer completo: http://hoy.com.do/en-el-robert-read-la-muerte-hace-lo-que-le-da-la-gana-2/