El papa Francisco reconoció “una perplejidad” de la Iglesia sobre la utilización de los preservativos para luchar contra el Sida, considerando que es “uno de los métodos” pero que África sufre “heridas más grandes”. Interrogado, la víspera del Día mundial de la lucha contra el Sida, sobre la controvertida oposición de la Iglesia al preservativo, el pontífice argentino se mostró descontento y rechazó dar una respuesta directa. Entre otros, señaló que “la moral de la Iglesia se encuentra ante una perplejidad” frente a este problema, reconoció el Papa ante la prensa presente en el avión que lo llevaba de regreso a Roma tras su primera gira africana, donde el Sida continúa siendo la primera causa de mortalidad. Al igual que sus predecesores, Francisco no apoyó el uso del preservativo: “es uno de los métodos” para evitar la propagación del virus, pero “las relaciones sexuales tienen que estar abiertas a la vida”, dijo, tras lo que mencionó otros flagelos, como “el hambre, el esclavismo laboral, la falta de agua potable, el tráfico de armas…”, sin restarle importancia al Sida. Sobre el terreno, sin embargo, numerosos dispensarios católicos no prohíben el uso de preservativos en casos de urgencia.
Y a propósito del sida… El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), causante del sida, puede ser erradicado en 15 años si se intensifican los esfuerzos para combatirlo, según un informe difundido en Zimbabue por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El documento, titulado “La respuesta del sector sanitario público al VIH. 2000-2015”, destaca los grandes progresos conseguidos en la desde 2000 en la lucha contra el virus y recuerda que el número de portadores del VIH que reciben tratamiento ha crecido de forma exponencial en los últimos cinco lustros. “Casi 16 millones de personas (en todo el mundo) recibían tratamiento contra el VIH a mediados de 2015, más de once millones de ellas en el continente africano, donde solo unas 11.000 personas recibían tratamiento en el año 2000”, señala la OMS.