Tres años, fue lo que tomó concebir el diseño del purificador de aire más grande del mundo, como parte del llamativo proyecto Smog Free Project. Pero hay algo asombroso aquí, con sus poco más de 7 metros de altura este artefacto no sólo limpiaría el aire, sino que además transformaría las partículas de carbono que recolecta en bellas piezas de joyería. Y es que si recolectas el smog contenido en mil metros cúbicos encontrarás material más que suficiente para hacer un bello anillo, después de todo los diamantes no son más que fragmentos de carbono sometido a altas presiones; ese es el principio del que partió el artista holandés Daan Roosegaarde para idear la torre que viene a combinar dos actividades no muy armónicas en el mundo actual: el cuidado del medio ambiente y la joyería. La idea del Smog Free Project y su enorme torre purificadora se le habría ocurrido al artista luego de una visita a Beijing, China, donde tuvo oportunidad de observar una muestra de la polución del aire en dicha ciudad, encontrando en ella pequeñas partículas de carbón, el elemento medular para generar las joyas.
El funcionamiento del primer prototipo de la torre purificadora, operada con 1,400 watts de energía sustentable, se basa en la tecnología que utilizan los sistemas de limpieza de hospitales modernos, en donde atraen partículas de polución mediante la aplicación de electricidad estática, a gran escala en este caso.