El subsidio que Venezuela destina a Cuba se está tornando cada vez más difícil de sostener para el gobierno de Nicolás Maduro, no sólo por el alto costo monetario que conlleva para un país en quiebra, sino por el gradual deterioro en la producción del crudo venezolano. Informes publicados la semana pasada muestran que la producción de los tradicionales crudos medianos y livianos venezolanos ha caído en tal magnitud que la estatal Pdvsa (Petróleos de Venezuela, Sociedad Anónima) se ha visto obligada a salir al mercado internacional a adquirirlos, situación que genera dudas sobre la sustentabilidad a largo plazo de regalar crudo por un lado, cuando por el otro hay que salir a comprarlo.
Para los expertos, que llevan años advirtiendo que Venezuela estaba matando a la gallina de los huevos de oro por la falta de inversión en la industria petrolera, la noticia de que el país contempla comprar crudo liviano argelino no causó gran sorpresa. «Están llegando al capítulo final de una Crónica de una muerte anunciada», comentó Horacio Medina, ex gerente de Pdvsa (Petróleos de Venezuela, Sociedad Anónima).