La empresa de contabilidad encargada de administrar las cuentas de la cantante está en los tribunales, y es que los contables decidieron invertir en unos valores mobiliarios que en vez de generar beneficios han provocado una baja en las cuentas de más de 6 millones de euros. El patrimonio de la misma pasó de estar cifrado en 8 millones de euros a cuantificarse únicamente en 1,4 millones.
La cantante ha responsabilizado a la empresa de contabilidad por las pérdidas sufridas y este tema se encuentra ahora en los tribunales. Actualmente Rihanna tiene un contrato con otra empresa y disfruta de una fortuna personal la cual han valorado en unos 31 millones de dólares. Y es que como dicen los entendidos en los números, Rihanna es una máquina de hacer dinero.