Un tribunal en Estados Unidos le impuso al banco suizo Credit Suisse una multa récord de US$2.500 millones por un caso de evasión de impuestos. De acuerdo con la corte, la entidad ayudó a ciudadanos estadounidenses a evitar el pago de tributos y no cooperó con las autoridades del país durante varios procesos de investigación.
La multa, considerada la mayor impuesta a una entidad financiera por un caso de fraude fiscal en la historia, fue establecida luego de que el banco se declarara culpable de los cargos de ocultación de activos y destrucción de documentos. El Credit Suisse emitió un comunicado en el que afirmaba que aceptaba la responsabilidad en los hechos y estaba buscando vías para evitar que esta situación volviera a ocurrir en el futuro. Las autoridades judiciales de EE.UU. afirmaron que la entidad suiza podrá continuar prestando servicios en el país, pero que estaba obligado a despedir a varios empleados.