Al menos 40 personas han muerto en Filipinas y más de 525.000 han tenido que alojarse en centros de evacuación tras el paso del tifón Rammasun por el norte del país donde han comenzado las tareas de rehabilitación de daños. El Consejo de Gestión y Reducción de Riesgo de Desastres del país advirtió de que la cifra podría aumentar los próximos días tras indicar que al menos 4 personas permanecen desaparecidas y 17 más resultaron heridas.
Rammasun, que llegó a Filipinas con vientos sostenidos de 140 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 170, afectó en total a más de 880.000 personas y dañó más de 26.000 viviendas, de las que 7.000 quedaron completamente destruidas.