Un sacerdote católico suspendido por la Iglesia y acusado de ganar más de 300.000 dólares por la venta de metanfetamina planea declararse culpable de uno de los cargos en su contra, de acuerdo con documentos presentados ante los tribunales. Kevin Wallin deberá comparecer la semana próxima en la Corte de Distrito en Hartford, en una audiencia en la que se declararía culpable de complot para poseer metanfetamina con intención de distribuirla, según el documento obtenido el martes por The Associated Press.
Las autoridades informaron que Wallin, de 61 años, recibió metanfetamina de algunos cómplices en California y obtuvo ganancias superiores a los 300.000 dólares en la venta de drogas fuera de su apartamento en Waterbury durante el segundo semestre del año pasado. También compró una pequeña tienda de videos y juguetes eróticos en el poblado cercano de North Haven, llamada Land of Oz & Dorothy’s Place, informaron las autoridades. Wallin, apodado por algunos medios como «monseñor metanfetamina», fue sacerdote en la parroquia San Agustín en Bridgeport por nueve años hasta su renuncia en junio de 2011, argumentando problemas personales y de salud. Previamente había fungido seis años como cura de la Iglesia de San Pedro en Danbury hasta el 2002.