Tras el pago de US$5 millones, fue liberada la princesa saudita acusada en California, Estados Unidos, de mantener en condiciones de esclavitud a una de sus empleadas domésticas de origen keniano. Meshael Alayban, de 42 años -quien según medios locales es una de las seis esposas del príncipe saudita Abdulrahman bin Nasser bin Abdulaziz al Saud- había ingresado el miércoles a una cárcel del condado de Orange.
El juez estableció una fianza de US$5 millones para Alayban, quien enfrenta una acusación por tráfico de personas. Según el comunicado de la fiscalía, «la acusada entregó su pasaporte, deberá portar un GPS para que las autoridades controlen su paradero, no puede alejarse del condado de Orange sin permiso judicial y tiene prohibido contactar a la víctima».