
La novia del príncipe Enrique, Cressida Bonas, no quiere seguir los pasos recatados de su «maestra» Catalina de Cambrigde. La socialité se dejo fotografiar bebiendo de una botella de vino, tocando el torso a un chico sin camiseta o besando a una de sus amigas en la boca, las fotos han sido publicadas por la revista «Now Magazine» y han hecho saltar las alarmas.
Aunque el hijo pequeño de príncipe Carlos ha acaparado más portadas por sus fiestas descontroladas y su mal comportamiento que por sus buenas obras, la familia real británica no ve con buenos ojos el noviazgo que mantiene con Cressida. La pareja, que en poco tiempo celebrarán un año juntos, superó hace unos meses una crisis desencadenada por la publicación de unas fotos de el príncipe Enrique desnudo en una fiesta.