Los propietarios del bar “La Chismosa” presentaron el jueves a la Procuraduría General de la República un dossier con cientos de fotos colocadas por sus clientes en las redes sociales que muestran la integración racial que se produce en ese centro de diversión, como forma de demostrar que no es cierto que se produzca discriminación y que se le impida la entrada a personas por el color de la piel.
Los cinco jóvenes propietarios de la discoteca comparecieron esta mañana a la Unidad de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República, donde fueron interrogados sobre la querella interpuesta por jóvenes que alegan que fueron discriminados por el color de su piel en la discoteca, al no permitírsele la entrada. Acompañados de sus abogados Tomás Hernández Metz y Marisol Vicens, los propietarios del centro de diversión dijeron que no es cierto que discriminen a personas. El abogado Hernández Metz dijo que conocerán las bases de la acusación y mostrarán a las autoridades evidencias de que en ese establecimiento no se practica discrimen por motivos raciales.