Sensación placentera que casi siempre se experimenta cuando uno está suspendido en el aire o va en una bajada. Es un breve momento de falta de gravedad. Su nombre proviene de un cuento sobre una vieja a la que le gustaba esta sensación, de hecho, hay un lugar por [Hato Mayor] que se llama «El Gustico de la Vieja», porque la carretera tiene una bajada que provoca este efecto.
Ejemplo: Ella estaba aburrida hasta que la guagua pasó por la bajaíta y le dio el gustico de la vieja.