Hace más de un año que no se encienden las luces del Faro a Colón, debido a que el mismo fue abandonado por completo, convirtiéndose en un objeto, y su estado es deplorable, por lo que necesita ser restaurado. Así lo afirmó Mario Bonetti, gobernador del Faro a Colón, quien explicó que debido al abandono que ha sufrido el lugar, con el tiempo las lámparas se ha ido desgastando de manera tal que no resisten estar mucho tiempo encendidas.
Narra que a su llegada al Faro a Colón el lugar tenía matorrales en todo su entorno, los cuales servían de letrina, copulatorio y para que los delincuentes de la zona hicieran sus fechorías. Agrega que tampoco había energía eléctrica y que hasta la fecha el lugar solo recibe tres horas al día. Dijo además que encontró dos salas de exhibiciones en el segundo y tercer piso que tenían más 10 años cerradas por falta de bombillas.