Dominicanos residentes en Estados Unidos, especialmente en New York, Boston y New Jersey, se mantienen reclamando que sean reabiertas las oficinas de la Junta Central Electoral (JCE) que fueron cerradas en ese territorio por supuesta falta de recursos para operar.
Las Oficinas para Registro de Votantes en el Exterior (Opree), como se identificaban, ofrecían un servicio importante para la diáspora que radica en la nacion estadounidense y en países europeos, debido a que en las mismas los dominicanos tenían la oportunidad de expedir documentos vitales para su desenvolvimiento social, como actas de nacimiento, de defunción, cédulas, entre otros. La JCE anunció que esas dependencias en el exterior no podían seguir operando por falta de recursos, por lo que optó por cerrarlas, planteando que para su reapertura requería de la ayuda económica del Gobierno Central.