La medida del Gobierno de reducir a la mitad el presupuesto de la Junta Central Electoral (JCE) condena a ese organismo a una crisis financiera de tal magnitud que podría lanzar a las calles a miles de empleados y perder inversiones millonarias ejecutadas en capítulos como datos biométricos y la rehabilitación de centros de cedulación y oficialías civiles, según se desprende de un informe del pleno de la institución. El pleno de la JCE delegó el manejo del tema del presupuesto 2013 en una comisión que coordina el magistrado César Francisco Féliz Féliz ante la posibilidad de que pudiera ser recibida por los ministros de Hacienda, Simón Lizardo; de Economía y Desarrollo, Temístocles Motás, y el director de Presupuesto del Gobierno, Luis Reyes.
La JCE solicitó un presupuesto de 4,500 millones de pesos, pero los técnicos del Gobierno, quienes no recibieron la comisión, dispusieron una reducción de 2 mil 200 millones y 700 millones para los partidos. Unas 18 instituciones recibieron incremento de su presupuesto, incluyendo la UASD, la Policía y los ayuntamientos